INNOVACIONES

La ciencia de la luz

Hechos sobre las ondas

No podemos evitar sentirnos fascinados, inspirados y emocionados con la luz. Tanto si intentamos entender la salida y la puesta del sol, los movimientos de los cuerpos celestes o cómo determinados colores, reflejos y refracciones estimulan una reacción sensorial en cada uno de nosotros, la luz es un fenómeno que nunca cesa de suscitar curiosidad y plantear preguntas. Esta tarea de definir la luz ha motivado a algunas de las mentes más brillantes de la historia, desde los orígenes de la óptica en la Antigua Grecia de Euclides, y a lo largo de todas las eras en un debate candente y sin fin. El conocimiento se regocijó con sus hallazgos en torno a la luz, el sol y las estrellas con la teoría corpuscular de la luz de Newton, en contraposición a Huygens y Young y sus nociones de las ondas de la luz. Con ellas, se establecieron las bases de los conocimientos modernos de este elemento esencial y nuestra comprensión de la luz se hizo aún mayor, de modo que sus misterios salieron de las tinieblas.

LUZ EN LAS SOMBRAS

El siglo XX fue un intenso periodo de descubrimientos en los campos de la física y la óptica, acelerados de forma exponencial por el brillante trabajo de Einstein. Su revolucionaria teoría de la relatividad general abrió la caja de Pandora al transformar nuestras nociones de la naturaleza de la luz y del tejido del universo. Más tarde, le tocaría el turno a Stephen Hawking, que empleó un enfoque global más humano para explicar los agujeros negros, las peculiaridades de la luz y la mayor amplitud del universo. Esto abrió los ojos del público y de la comunidad científica como nunca antes y transformó nuestra concepción de la luz al tiempo que impulsó la investigación de esta área de estudio inagotable.

El trabajo incansable de estas mentes privilegiadas y las de sus contemporáneos consiguió mucho más que aumentar nuestro conocimiento de la naturaleza de la luz, ya que también puso a nuestro alcance los confines del vacío, amplió los horizontes de nuestro planeta hacia el espacio profundo, e inició nuestro viaje hacia el conocimiento de los orígenes de nuestro universo y el lugar que ocupamos en él. A través de sus conocimientos sobre la luz, la forma en que se desplaza y se comporta, y cómo su pureza contiene espectros que viajan distancias inimaginables, hemos sido capaces de ver lo nunca visto.

Einstein, a pesar de haber sido una de las mentes más brillantes de la historia, fue el primero en reconocer que sus palabras no eran más que hechos irrefutables —un simple paso importante hacia un hecho demostrable—. En los últimos años, sus afirmaciones más famosas sobre la velocidad constante de la luz en el vacío incluso se han cuestionado y refutado. En 2016, surgieron nuevas teorías, sugeridas en primer lugar por Hawking, que afirmó que, en los primeros instantes posteriores al Big Bang, la velocidad de la luz era variable e infinita, lo que evocaba imágenes de todo el Universo completamente iluminado en todos sus puntos a la vez —un momento glorioso en el que la luz, el tiempo y la gravedad se expandían en armonía—. Este planteamiento, a su vez, ha derivado en otras incógnitas, otros paradigmas del entendimiento, y otras formas de explicar la luz y sus misterios desde cero.

MUNDOS DE LUZ MÁS ALLÁ DE UN MISMO PRISMA

A medida que nos acercamos a la tercera década del siglo XXI, la ciencia de la luz no parece mostrar signos de frenar su ansia de conocimiento. Los descubrimientos más recientes en relación con las innumerables propiedades de la luz resultan tan emocionantes como rebosantes de posibilidades, dado que diversos físicos han averiguado algunas de sus capacidades más inesperadas.

Buena parte de la reciente ebullición que experimenta el mundo de la física y la óptica gira en torno al descubrimiento del momento angular orbital, un término que hace referencia al modo en que la luz se puede retorcer en una espiral para formar haces de alta intensidad. Actualmente, estos haces de luz en espiral y giratorios se están empleando para desarrollar una impresionante variedad de tecnologías, desde incrementar de forma masiva la cantidad de datos que se transmiten a través de cables de fibra óptica, hasta aumentar la potencia de los microscopios, pasando por permitir la manipulación de nanopartículas, puntos cuánticos y células vivas.

Una vez que se confirmó que era posible que la torsión de la luz diese lugar a haces giratorios, los científicos no tardaron en comenzar a buscar formas de acelerar o ralentizar esa rotación, a fin de poder emplear esos haces de diferentes formas. Creando pulsos de luz en frecuencias más altas o más bajas, se puede generar un fenómeno conocido como “autopar”, lo que demuestra que el comportamiento de la luz en determinadas circunstancias precisas no es constante, de modo que las posibilidades de esta concepción son, posiblemente, infinitas.

EL DOMINIO DE LA LUZ
Créditos de la foto ©Michael Duva

Durante generaciones, físicos y estudiosos de la luz en todos sus campos han dedicado sus vidas a observar la luz, y a someter los haces, las ondas y las partículas a una serie de desafíos y experimentos concebidos para evaluar reacciones y desvelar sus misterios. Los científicos de hoy en día, no obstante, se esfuerzan por dominar la luz, controlar sus pautas y sus movimientos, y poner en práctica estos siglos de conocimiento de formas, posiblemente, revolucionarias.

Mientras que el momento angular orbital desveló el modo en que se comporta la luz en determinadas condiciones, en los dos últimos años, el uso práctico de los haces de luz ha avanzado en gran medida, lo que ha catapultado la ciencia de la luz a nuevos horizontes de posibilidades. En 2017, diversos científicos descubrieron cómo manipular la luz de nuevas maneras: cómo enviar haces de luz en esquinas y a través de placas de circuito y, lo que es más importante, cómo transportar datos en pulsos complejos y haces de radiación de dispositivo a dispositivo. Así pues, la luz está destinada a sustituir las señales eléctricas como método de comunicación más rápido, más eficaz y más fiable.

Con el surgimiento de esta combinación entre la luz y la transmisión de datos, será posible una nueva generación de posibilidades. Una vez que tengamos más conocimientos sobre cómo se puede controlar, manipular y emplear la luz, nadie sabe lo lejos que se puede dejar atrás esta nueva frontera, ni cuál puede ser el alcance de nuestros horizontes tecnológicos. Lo que comenzó observando las estrellas y haciendo pasar la luz a través de prismas, ha desembocado en nuevas y ambiciosas perspectivas de futuro que se antojan deslumbrantes, ilustradas e iluminadas.

La ciencia de la luz en La Prairie

La ciencia de la luz, como la concibe La Prairie, trata de entender los distintos factores que obstaculizan la luminosidad de la piel. A lo largo de su continua búsqueda, los científicos de La Prairie se han hecho la misma pregunta vital: ¿y si decodificáramos la luminosidad de la piel? Un nuevo capítulo en el legado de la audaz investigación científica de La Prairie ha visto la luz.

Tras años de investigación, La Prairie desarrolló todo un ritual que proporciona una iluminación extraordinaria a la piel. Las creaciones de la colección White Caviar no solo ofrecen resultados nunca vistos a la hora de disminuir las alteraciones cromáticas en la piel, sino que también incrementan el reflejo de la luz al alisar perfectamente la superficie cutánea y densificar la piel.

En 2020, hemos introducido la última innovación de la ciencia de la luz de La Prairie. En efecto, debido a la estructura tridimensional del ojo, la luz en esta zona del rostro no solo depende del color y la reflexión, sino también de la forma. El color y la reflexión determinan la calidad y la intensidad de la luz como una función del estado de la piel. La morfología orquesta la distribución espacial de las intensidades de la luz reflejada, de modo que se crea un patrón de contrastes entre las sombras y la luz.

White Caviar Eye Extraordinaire, enriquecido con extracto de caviar dorado y la extraordinaria molécula iluminadora Lumidose, combate todas las alteraciones cromáticas al tiempo que reafirma la piel y le aporta una luminosidad extraordinaria a simple vista.

White Caviar Eye Extraordinaire