Arte y arquitectura

El sueño artístico de Niki de Saint Phalle

El legado duradero de una artista que creó un mundo propio

Vivaces figuras femeninas danzantes, sinuosas serpientes que ondulan entre vivas tonalidades, patrones de llamativas líneas, bloques de atrevidos colores y esplendorosas flores son tan solo algunos de los elementos que caracterizan la obra de Niki de Saint Phalle. La artista francoestadounidense (1930-2002) creó un lenguaje visual propio que continúa siendo inmediatamente reconocible y valorado a partes iguales.

Su intenso uso del color, sus voluptuosas formas y sus exuberantes entornos ofrecieron una oportunidad de alegría, transformación y fantasía. La práctica interdisciplinar que define la pionera carrera de Saint Phalle tuvo un impacto duradero en los cánones del arte moderno y contemporáneo, inspirando indudablemente a generaciones de creadores feministas y activistas actuales y futuros.

Empoderando la figura femenina

Desde sus primeros proyectos, tanto sus arrebatadoras performances en vivo como sus impactantes pinturas “Shooting”, Saint Phalle se mostró capaz de conquistar ingeniosamente el mundo del arte. Representó el feminismo de forma física y espiritual, enriqueciendo su obra con un punto de vista empoderado. La artista era consciente de su valor y tenía mucho que decir. “Nuestras funciones y posibilidades son totalmente distintas. Creo que las mujeres podrían gestionar este mundo mucho mejor. Un nuevo mundo de alegría”, dijo Saint Phalle.

A mediados de los años 60 comenzó a hacer esculturas de gran formato que homenajeaban la feminidad basándose en las formas femeninas. Sus esculturas Nana realzaban los rasgos del cuerpo femenino, insuflando nueva vida a sus formas mediante su elección de paletas alegres y patrones llenos de vida. Son emblemas eternos del espíritu feminista.

Su obra y su propia fuerza de atracción fueron más allá de la escultura, creciendo para abarcar de forma prolífica libros, jardines, proyectos arquitectónicos, películas, decorados teatrales, vestuario, joyería e incluso la creación de perfumes. “Estoy siguiendo un rumbo que fue escogido para mí, siguiendo una necesidad apremiante para mostrar que una mujer puede trabajar a una escala monumental”, dijo Saint Phalle.

Sus esculturas Nana son probablemente las que han causado una impresión más duradera en el mundo del arte, cuestionando las ideas tradicionales sobre el cuerpo femenino y la función de las mujeres. “He soñado con coloridas Nanas gigantes que podrían estar en el exterior, en medio de un parque o de una plaza; quería que se hicieran cargo del mundo”, afirmó Saint Phalle. Su convicción en la creación de exultantes monumentos dedicados a la mujer abrió el camino para el desarrollo de los artistas contemporáneos actuales, alentando a presentar piezas públicas que demanden atención, personifiquen dignidad y proyecten su presencia.

Niki de Saint Phalle. L'Estrella Carta No. XVII (The Star). 1997. Litografía y elementos de collage. Foto ©2021 Niki Charitable Art Foundation.
Inspirando al público
Niki de Saint Phalle en el Tarot Garden, Garavicchio, Italia, años 80. Fotógrafo desconocido.

Saint Phalle era maravillosamente ambiciosa. No tenía miedo de trabajar a gran escala, dejando tras de sí objetos y lugares de permanencia. Algunos de sus últimos proyectos, “Grotto” y “Tarot Garden”, son maravillas arquitectónicas inmersivas que persisten y continúan inspirando. “Quería hacer algunas de las cosas realmente importantes de mi generación, y algunas de las más grandes”, afirmó Saint Phalle.

Fue amiga de artistas como Brancusi, Les Lalanne, Yves Klein, Larry Rivers, etc., casi todos hombres, y en un mundo artístico con pocos ejemplos de mujeres de éxito. Saint Phalle se adentró de frente en este desigual campo de juego. Estableciendo un diálogo comprometido con sus creativos contemporáneos, Saint Phalle continúa siendo un referente para la clase emergente artística actual, destacando siempre como fuente de inspiración y redescubrimiento constante. Saint Phalle veía el arte como una forma de colaborar y de comprometerse con el público y con sus compañeros artistas. Su exploración del material y del medio, así como el uso de sus proyectos como vía para debatir cuestiones sociales, ambientales y políticas con un público amplio se puede ver actualmente reflejada en la práctica de muchos artistas contemporáneos.

Saint Phalle no evitó el enfrentamiento con los sucesos de su época, convirtiéndose en defensora y representante directa de una serie de cuestiones apremiantes. “La mayoría de las personas no ve la inquietud en mi obra. Piensan que todo es fantasía y capricho”, afirmó. Efectivamente, el legado de Saint Phalle está lleno de alegría y efervescencia, pero se trata de rasgos y características que la artista empleó como reacción ante la desigualdad, la injusticia y la discriminación que ella, y muchos otros, afrontaron a lo largo de su vida. Su producción de exuberancia fue la forma que escogió para desafiar y retar al mundo afirmando: si no nos rinden homenaje, al menos yo lo haré.

Un encuentro trascendental enriquece La Prairie House con color

La obra de Niki de Saint Phalle tiene una relevancia especial para La Prairie, dado que su atrevido uso del azul cobalto fue lo que inspiró el color de la icónica Colección Skin Caviar de La Prairie. En 1982, Niki estaba desarrollando su fragancia homónima en su taller, en un estudio de diseño compartido en Nueva York, donde el equipo de La Prairie solía participar en intercambios creativos. Cuando La Prairie descubrió el azul cobalto de Niki de Saint Phalle, su color favorito que ella describía “como el color de la alegría y de la fortuna”, el vínculo quedó claro: el azul cobalto era el color perfecto. Un encuentro afortunado que prendió la chispa del vínculo con La Prairie House y lo selló para siempre.

Casi cuarenta años tras el encuentro, La Prairie continúa homenajeando el legado artístico de Niki de Saint Phalle colaborando con MoMa PS1 en Nueva York para apoyar la exposición más importante de EE. UU. Abierta al público entre el 11 de marzo y el 6 de septiembre de 2021, la exposición “Niki de Saint Phalle: Structures for Life” presenta más de 200 obras creadas desde mediados de los años 60 hasta el fallecimiento de la artista, incluyendo esculturas, obra impresa, dibujos, joyería, películas y material de archivo. Destacando el enfoque interdisciplinario de Saint Phalle, así como su compromiso con los asuntos sociales y políticos de importancia, la exposición se centra en la obra que creó para transformar los entornos, a las personas y la sociedad.

A través de este mecenazgo, La Prairie rinde homenaje al espíritu feminista audaz y visionario de Saint Phalle, su forma de desafiar las normas sociales y su voluntad de romper con las normas, tanto en su vida personal como en su obra.