SAVOIR-FAIRE

MELLERIO Y EL ORIGEN DE LA HAUTE-JOAILLERIE

CULTIVAR EL LEGADO COMO UNA FORMA DE AVANZAR HACIA EL FUTURO

Fuerza y prestigio, innovación y preservación, belleza incomparable y un extenso legado. Estos son los pilares sobre los que se erige Mellerio, una de las firmas de haute-joaillerie más antiguas del mundo. A lo largo de cuatro siglos y 14 generaciones, Mellerio ha engalanado con sus joyas a monarcas y a las más distinguidas figuras e instituciones de la sociedad. Actualmente, esta ilustre familia continúa creando objetos personalizados de gran demanda entre compradores privados y coleccionistas.

Enriquecida por sus tradiciones, impulsada por la producción artesanal y apoyada a lo largo de su historia por personajes históricos de gran peso, Mellerio rescata hábilmente su pasado como una potente fuerza dinámica, equilibrando la tradición y la exploración como dos de sus principales elementos definitorios. Su búsqueda del esplendor en el lujo se ha basado siempre en un ingenio incansable, en el que su pasado juega un papel determinante para el desarrollo de un futuro por crear.

CATORCE GENERACIONES DE EXCELENCIA SIN IGUAL

Antes de su traslado a París desde el pueblo lombardo de Craveggia en el siglo XVI, la familia Mellerio eran plateros ambulantes que llevaban consigo sus enseres y objetos creados de un lugar a otro. No obstante, el fundador de la empresa, Jean-Marie Mellerio, siguiendo el consejo de la Reina Marie de Medici, decidió otorgarle al nombre de su familia un nuevo prestigio, estableciendo su sede en la capital francesa a principios del siglo XVII. Fue así cómo comenzó la duradera relación de la Maison con la realeza, que les ha llevado a trabajar con diversos reyes y reinas desde María Antonieta a la emperadora Josefina, o el Maharani de Kapurthala a las casas reales de España, Holanda y mucho más.

Los orígenes de esta fructífera relación con la realeza no han estado exentos de obras apócrifas a lo largo del tiempo. La más resiliente de las leyendas relataba cómo el platero Jean-Marie Mellerio colaboraba en el complot de asesinato del rey Luis XIII. Esto fue lo que supuestamente llevó a Marie de Medici en 1613 a crear un decreto que otorgaba privilegios especiales a la familia Mellerio, posicionándoles entre las figuras favorecidas por la corte francesa.

No es de sorprender, leyendas aparte, que los Mellerio siguieran ganándose el mecenazgo de las dinastías reales a lo largo de los siglos. Después de todo, ¿quién mejor que una gran dinastía de artistas para engalanar las grandes dinastías del mundo? Una vez que el nombre de Mellerio fue sinónimo de joyeros de alto prestigio, la Maison tuvo clara su misión: garantizar que cada una de las generaciones de artistas Mellerio fuera profundamente consciente de su legado, sin cesar en su afán por prever el futuro.

La larga lista de ‘primeras veces’ logradas por cada uno de los miembros de cada generación da cuenta de que su misión ha tenido éxito. La familia Mellerio fue la primera en abrir una tienda en la famosa Rue de la Paix, un movimiento propiciado por Francois Mellerio en 1815. Unos años después, en 1854, la familia Mellerio patentó un novedoso y flexible tipo de engaste que contribuyó al desarrollo de la haute-joaillerie como tal, al tiempo que evocaba los orígenes de la empresa como plateros del más alto nivel.

El ímpetu por perpetuar el pasado sin alejarse de los tiempos contemporáneos es una de las características que definen a Mellerio. Esto es visible en algunas de las piezas más delicadas creadas por la familia, consideradas como los más grandes logros de esta familia en su ilustre historia. Entre ellos, la Mellerio Shell Tiara, una pieza deslumbrante y única creada para la Exposición de París de 1867, considerada una de las piezas favoritas de la reina emérita Sofía. Esta tiara empleaba por vez primera el platino como principal material decorativo, siendo por ello considerada uno de los hitos del sector joyero. La fusión de contemporaneidad y eternidad, de tradición y modernidad, ha hecho de esta una pieza un modelo que ha brillado como parte de una convención dinástica.

Un joyero del taller de Mellerio trabajando en el engaste de una preciosa piedra. Créditos de la foto: ©Mellerio.
PROTEGIENDO TESOROS, PRESERVANDO VALORES
El anillo Madreperla de una colección reciente. Créditos de la foto: ©Mellerio.

Cada una de las generaciones de la familia Mellerio ha cuidado la preservación de todos los encargos, recepciones, cartas y diseños elaborados a lo largo de los siglos, lo que tiene como resultado un archivo de joyería en la Maison Mellerio que no tiene parangón.
El afán por la preservación ha jugado un papel fundamental en la historia de Mellerio, no solo durante los turbulentos años del final del siglo XVIII. La revolución de 1789 trajo consigo una de las fases disruptivas más obvias de Mellerio, ya que quebrantó la base familiar que los Mellerio habían establecido a lo largo de la monarquía francesa.
Antes de su huida, la familia Mellerio viajó hasta la corte española, asegurándose de proteger las piezas predilectas de sus reyes, en un gesto de respeto hacia unos de sus clientes más estimados. Los archivos Mellerio en Craveggia, Lombardía, lugar en el que nacieron los primeros Mellerio, conservan aún la ropa que llevaba María Antonieta, así como un repertorio de sellos y documentos reales, una prueba más del estrecho vínculo y respeto mutuo existente entre la casa de Mellerio y la corte de Versalles.

Para entender la trayectoria de Mellerio hay que tener en cuenta su compromiso con la conservación, la protección y resistencia a lo largo de tiempos de gran descontento. De hecho, se considera que la historia de esta gran familia se compone de diferentes ciclos, que reúnen tres componentes clave: el anclaje, la disrupción y la resiliencia. La firma de joyería siempre se ha aferrado a un lugar y a una época, renaciendo cada vez que era trastocada y quebrantada de manera dramática. La revolución, la ocupación de París durante la Segunda Guerra Mundial y la prematura muerte de algunos de sus más importantes miembros son solo algunos hitos de la lista. Estos ciclos terminan siempre con el establecimiento de una nueva Maison Mellerio en una era renovada, con una férrea determinación y una gran riqueza de ideas, patrones e influencias.

HEREDANDO EL PASADO, CREANDO EL FUTURO

La brillante y deslumbrante identidad de Mellerio no se define únicamente por su fortaleza como familia o por su perseverancia por conservar el pasado: la firma reconoce además su rico legado, forjado por personas influenciadas por el estilo y las modas de su tiempo, personas que aportaron sus talentos únicos a la familia. Jean-Francois Mellerio, encargado de la firma durante mediados del siglo XIX, puso un gran interés en el dibujo y la pintura como partes de todo el proceso. A día de hoy, los diseños de Mellerio siguen creándose en primer lugar con brocha y pintura, para garantizar los más altos niveles de calidad, continuando así con las técnicas que él promovió.
Esta visión y artesanía pionera ha creado verdaderas maravillas. Uno de los mayores logros, representado por su icónica pieza Peacock Aigrette, presentada al Maharani Rani Prem Kaur, es la imitación de la naturaleza. Esta pieza, tan impoluta con sus plumas, colores, y el engalanamiento del ave, fue elaborada gracias al uso vanguardista de nuevas técnicas, que combinaban diversos esmaltes, oros y diamantes, haciendo de esta creación uno de los ejemplos más impresionantes del talento innovador de Mellerio.

El amanecer del nuevo milenio probó, una vez más, la imperturbable filosofía de la empresa de excelencia, artesanía atemporal y diseño innovador. Un gran ejemplo de ello tuvo lugar en 2005, año en el que se presentó y patentó el Corte exclusivo Mellerio, un extraordinario corte de diamante oval compuesto de 57 facetas brillantes que ofrecían un resplandor único. Una de sus últimas series, la Isola Bella Collection, celebra la belleza barroca del palacio del lago Maggiore y demuestra claramente el compromiso continuo de la firma por aunar lo clásico y lo contemporáneo. El asombroso anillo y pendientes Madreperla de esta colección evocan el esplendor y maestría de piezas tan emblemáticas como el Peacock Aigrette, y es una prueba más de la dedicación de Mellerio por la inquebrantable excelencia en el mercado moderno de la haute-joaillerie.

Lejos de ser opuestos, la preservación del pasado y el compromiso con el mundo contemporáneo son dos de los pilares de la familia Mellerio —valores que han permitido a la firma seguir asombrando con sus nuevas ideas, sin cesar de rendir tributo al pasado como fuente inagotable de inspiración. Al mirar a su ilustre pasado, Mellerio va labrando nuevos caminos para las generaciones venideras. La esencia de lo contemporáneo nunca cesa de evolucionar, mientras que lo atemporal, permanece para la eternidad.

Peacock Aigrette: Mellerio creó esta pieza en 1905 para el Maharaja Jagatjit Singh de Kapurthala. Aparece en los retratos de la quinta mujer del Maharaja, Rani Prem Kaur. Créditos de la foto: ©Mellerio